COPENHELL 2026
- La Bursilandia
- 29 jun
- 2 min de lectura
Actualizado: 30 jun
Refshaleøen, Copenhaguen, del 24 al 27 de Junio

Antes que un festival de metal, Copenhell es una ciudad temporal construida alrededor de una cultura. Durante cuatro días, la antigua zona industrial de Refshaleøen deja de ser un rincón portuario de Copenhague para convertirse en uno de los puntos de encuentro más grandes del metal europeo: decenas de miles de personas llegadas desde toda Escandinavia, Alemania, Reino Unido y buena parte del continente conviven en un entorno donde la música es apenas el punto de partida.
Hablar de Copenhell únicamente a través de sus conciertos sería quedarse con una parte muy pequeña de la historia. El mayor festival de metal de Dinamarca se ha convertido, con el paso de los años, en una auténtica celebración de la cultura heavy en todas sus formas.
Durante cuatro días, Refshaleøen se transforma en una pequeña ciudad levantada alrededor de la música, la cerveza y una comunidad que entiende el metal como algo mucho más amplio que un escenario y un horario.
Entre conciertos, el festival invita constantemente a perderse. El Biergarten se convierte en uno de esos lugares donde el tiempo parece detenerse: bandas emergentes, actuaciones sorpresa, DJs, músicos improvisando entre mesas comunitarias... hasta shows de Drag Queens y lucha libre nórdica más cientos de personas compartiendo cerveza y conversaciones con la misma naturalidad con la que unas horas antes se agitaban en un circle pit.
La sensación permanente es que siempre está ocurriendo algo a pocos metros de distancia.
Hay mercados de merchandising y artesanía, puestos gastronómicos que van mucho más allá de la clásica comida de festival, zonas temáticas, instalaciones artísticas y pequeños rincones pensados simplemente para sentarse a observar el desfile interminable de battle jackets, maquillaje, tatuajes y creatividad que recorre el recinto desde primera hora de la tarde hasta bien entrada la madrugada.
Copenhell también refleja algo muy propio de la cultura danesa: la comodidad importa. Las áreas de descanso abundan, la organización funciona con precisión escandinava y el festival consigue algo poco habitual en eventos de este tamaño: mantener una atmósfera relajada incluso cuando decenas de miles de personas ocupan el recinto.
Porque sí, Dinamarca sigue siendo Dinamarca incluso en el infierno.
Consumir dentro del festival exige preparar la cartera. Una cerveza estándar ronda las 70 coronas danesas (aproximadamente 9-10 euros), aunque existen packs que reducen ligeramente el coste por unidad. La comida suele moverse entre las 100 y las 150 coronas (13-20 euros) dependiendo del puesto y del tipo de plato elegido. No es barato, pero tampoco muy diferente de lo que puede encontrarse en cualquier evento de gran tamaño en Copenhague.
Quizá ahí reside precisamente una de las claves de Copenhell: el festival no intenta aislarse de la ciudad que lo rodea, sino trasladar el estilo de vida danés al universo del metal durante cuatro días.
Miles de personas llegan atraídas por los nombres del cartel.
Muchas terminan regresando por todo lo demás.
Acreditado por Stage Frontier y publicado en 2026.
Fotos y texto x Gustavo Bustos (Bursi)


























































Comentarios